
Durante la última semana, el mundo del entretenimiento ha vuelto su mirada hacia oriente. La denominada «Semana de Oro» del Año Nuevo Lunar no es solo un periodo de vacaciones; es el examen final para la industria cinematográfica china y el momento de mayor consumo cultural del planeta.
El inicio de 2026 ha consolidado a China como el mercado cinematográfico más potente y taquillero del mundo de forma temporal. Aunque las cifras generales han bajado respecto al récord histórico del año pasado, las vacaciones del Año Nuevo Lunar han inyectado 5.750 millones de yuanes (más de 708 millones de euros) al mercado.
La industria comenta que la caída del 39,5% en la recaudación comparada con 2025 no es un fracaso del mercado actual, sino una consecuencia de lo «anormalmente» alto que fue el éxito de Ne Zha 2 (哪吒之魔童闹海) el año pasado, que fue un fenómeno cultural difícil de superar.
El precio de las entradas
El éxito de este periodo no solo se debe solo a los grandes nombres y estrellas que siempre aparecen en esta temporada. Un factor clave en 2026 ha sido la bajada del precio medio de las entradas, que se situó por debajo de los 50 yuanes por primera vez en un lustro. Además, el crecimiento de la taquilla en ciudades de tercer y cuarto nivel (que ya representan más del 50% del total) indica que el cine se ha convertido en la tradición festiva definitiva para la clase media rural y urbana por igual.
A pesar de no alcanzar los números astronómicos de 2025, la industria respira aliviada: el 2026 ha demostrado que, con una buena historia y menos artificios digitales, el público siempre vuelve a las salas.
Las películas: el podio de 2026
2026 se ha caracterizado por una diversidad de géneros sin precedentes. Desde el rugido de los motores y el género wuxia, hasta la tensión del espionaje de alta tecnología, el público chino ha demostrado que su hambre de historias locales está más viva que nunca.
La competencia ha sido feroz, pero tres títulos han logrado elevarse sobre el resto, definiendo el pulso cultural de esta primavera. Y como siempre la cartelera plagada de grandes estrellas.
1. El fenómeno de la velocidad: Pegasus 3
Título original: Pegasus 3 (飞驰人生 3 Fēichí Rénshēng 3)

El director y novelista Han Han (韩寒) ha vuelto a dar en el clavo con la tercera entrega de su saga de carreras, consolidándose como el gran triunfador con 369,3 millones de dólares. Protagonizada por el carismático Shen Teng (沈腾), la película sigue al piloto Zhang Chi en su desafío más internacional: liderar a un equipo desfavorecido en el Rally Muchen 100.
Curiosidad de rodaje: Para lograr una estética «natural» y visceral, Han Han evitó el uso excesivo de efectos digitales. Gran parte de las escenas de riesgo se rodaron con pilotos profesionales en escenarios reales, lo que ha generado una oleada de elogios por su realismo técnico.
2. Sombras y secretos: Scare Out
Título original: Scare Out / ( 惊魂记, Jīnghún Jì)

En el segundo puesto, el maestro Zhang Yimou (张艺谋) demuestra que a sus 75 años sigue siendo el arquitecto visual de China. Con 110,7 millones de dólares, este thriller de espionaje contemporáneo ha cautivado por su trama de contrainteligencia. La cinta cuenta con el imán de taquilla Jackson Yee (易烊千玺 – Yì Yángqiānxǐ) y el aclamado Zhu Yilong (朱一龙), acompañados de una tropa de secundarios igual de conocidos.
Impacto cultural: La película ha sido alabada por su uso de tecnología futurista, incluyendo drones y sistemas de IA para rastrear espías en una Shenzhen hipertecnológica. Es la primera gran incursión de Zhang Yimou en el género de seguridad nacional moderna.
3. El renacer del Wuxia: Blades of the Guardians
Título original: Blades of the Guardians / (镖人 Biāo Rén)

El podio lo cierra una épica de artes marciales que ha hecho historia al recaudar 97,3 millones de dólares. Dirigida por el legendario coreógrafo de Matrix, Yuen Woo-ping (袁和平 – Yuán Hépíng), la película adapta un famoso manhua (cómic chino) y reúne a pesos pesados como Wu Jing (吴京), Nicholas Tse (谢霆锋) y el icónico Jet Li (李连杰 – Lǐ Liánjié).
Nostalgia pura: Los fans han celebrado el regreso de Jet Li a la gran pantalla. La producción duró 185 días en las duras tierras de Xinjiang, buscando recuperar la esencia física del cine de acción de los 90, con coreografías reales que se alejan de la «falsedad» del CGI actual.
Un mercado blindado: Solo cine nacional
Durante estos nueve días de festividades, las salas de cine de toda China retiran prácticamente cualquier superproducción extranjera para ceder el 100% de sus pantallas a los estrenos nacionales. Un llamado «proteccionismo» cultural a la industria local.
Es una ventana de exclusividad absoluta donde las productoras se juegan más de la mitad de su presupuesto anual. Ir al cine se ha convertido en una tradición de «reunión familiar», desplazando incluso a las cenas tradicionales en muchas ciudades. Para las familias, el cine no es solo ocio, sino un ritual social donde generaciones de abuelos, padres e hijos llenan las salas, impulsando al territorio a ser, durante esta semana, el mercado cinematográfico más taquillero del mundo.
Deseando estamos de ver qué nos traerá este año del caballo a las pantallas. De momento nos despedimos de esta semana de oro para la cinematografía china 2026 hasta el próximo año.