Celebramos la llegada a las pantallas de la última película de Bi Gan, Resurrection.

El panorama cinematográfico actual se prepara para el estreno de Resurrection (狂野时代, Kuáng Yě Shí Dài), la obra más reciente del cineasta Bi Gan 毕赣 con la suerte de poder empezar a ver cine chino en la pantalla grande fuera de China.

Tras su paso por el Festival de Cannes, la cinta se consolida como una de las propuestas más ambiciosas del año, una cita ineludible que, sin duda, ocupará los primeros puestos en las listas de lo mejor de esta temporada.

Resurrection constituye un sosegado homenaje al lenguaje cinematográfico y a la arquitectura de los sueños. El hecho de contar con su exhibición en salas en España supone una oportunidad indispensable para apreciar una obra de esta envergadura. Se trata de una pieza cinematográfica con una factura, sencillamente, excepcional.

La obra de BI GAN

Bi Gan se ha distinguido por una capacidad única para cartografiar el mundo onírico, utilizando una textura técnica impecable que difumina la frontera entre la realidad y la memoria. Sus películas son como experiencias sensoriales donde se mezclan los sueños, el pasado y el presente.

Su debut, Kaili Blues (路边野餐, Lùbiān yěcān, 2015), se estrenó en el Festival de Cine de Locarno, donde ganó el premio al Mejor Director Emergente. La película sigue a un médico en un viaje místico por la provincia de Guizhou en busca de su sobrino.

En 2018, presentó en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes su segunda obra, Largo viaje hacia la noche (地球最后的夜晚, Dìqiú zuìhòu de yèwǎn) con Tang Wei (汤唯, Tāng Wéi) como actriz protagonista.

Famosa por un espectacular plano secuencia final de 59 minutos rodado en 3D, sumerge al espectador en el subconsciente del protagonista mientras busca a una mujer de su pasado. Esta película generó un debate fascinante sobre lo que es el cine de autor, porque tuvo una muy buena promoción y sin embargo es una película para nada comercial, mas bien lenta y surrealista.

RESURRECTION 狂野时代

Como es habitual en la filmografía del director, el uso del plano secuencia actúa como eje vertebrador de la experiencia sensorial. No se trata de un mero alarde técnico, sino de una firma autoral que invita a una inmersión profunda en la psique de sus personajes.

En esta ocasión, en el elenco nos encontramos con la actriz Shu Qi (舒淇) y un polifacético Jackson Yee (易烊千玺, Yì Yáng Qiān Xǐ). Este último, en un despliegue de madurez interpretativa, asume la ejecución de varios registros dentro del filme, confirmando su posición como una de las figuras más sólidas de su generación, considerando que viene del mundo de la música (TFBoys)

Para mí, esta ha sido la película más entendible y fácil de ver de las tres. Es una película que te asombra constantemente, no solo por su despliegue de ingenio visual en un entorno distópico, sino por la fluidez con la que transita entre la acción y esa melancolía poética tan propia del director.

Resurrection logra equilibrar una narrativa sumamente dinámica con un metraje de dos horas y media que nunca decae, apoyada en una factura visual impecable donde cada plano desborda detalles que te dejan boquiabierto. En este viaje sensorial, la película se convierte también en un tributo lleno de alma; los constantes guiños a la historia del cine son descubrimientos que te arrancan una sonrisa de complicidad y nostalgia, recorriendo sus diferentes épocas con una maestría que asombra en cada toma.

Si te gusta Wong Kar-wai y Hou Hsiao-hsien descubrirás su mismo ritmo pausado y esa magia de sentir que el tiempo se detiene en pantalla.

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