
Críticas y polémica en el estreno de «La Reina viste de Prada 2»: Éxito en taquilla frente a críticas por racismo.
Tras su esperado estreno mundial el pasado 30 de marzo, la secuela de la icónica película de moda, «El diablo se viste de Prada» 穿普拉达的女王 2 (Chuān Pǔlādá de Nǚwáng èr), ha aterrizado en las carteleras asiáticas rodeada de críticas por la construcción de su nuevo elenco internacional, en concreto una asiática.
El «cliché» que indigna a las redes
A pesar de la nostalgia que rodea el regreso de Miranda Priestly, el medio MSN y diversos críticos asiáticos han «sentenciado» la película por su retrato perezoso y estereotipado de un personaje clave de origen asiático. Lo que se esperaba como un homenaje a la influencia de Asia en el lujo actual, ha sido percibido como una caricatura que recurre a tropos anticuados sobre la personalidad y la estética oriental en el mundo laboral.
La controversia ha alcanzado su punto más crítico debido a la elección del nombre para un nuevo personaje de origen asiático, identificado como Ching Chong.
Críticos y espectadores coinciden en que elementos como la vestimenta infantil, el uso de gafas y una actitud servil e insegura reflejan una falta de sensibilidad cultural y un «racismo evidente».
Este término ha generado un profundo malestar, ya que no se reconoce como un nombre propio, sino como una expresión utilizada históricamente de forma peyorativa hacia la comunidad china utilizado para denigrar a los trabajadores inmigrantes chinos afincados en países occidentales durante el siglo XIX.

El uso de un apelativo peyorativo y una caracterización cargada de clichés han empañado el estreno de la película, generando un intenso debate en plataformas como Douban (豆瓣) sobre la responsabilidad de las grandes producciones en la representación de la diversidad.
Críticos y espectadores coinciden en que elementos como la vestimenta infantil, el uso de gafas y una actitud servil e insegura —a pesar de contar con credenciales de la Ivy League y estar en la cima profesional— reflejan una falta de sensibilidad cultural y un «racismo evidente». Según se ha denunciado en redes como X, este retrato no representa la realidad de la comunidad de Asia Oriental, sino que recurre a fantasías y estereotipos anacrónicos que resultan ofensivos en la industria cinematográfica actual.
La taquilla en el comienzo de la semana vacacional del 1 de mayo (五一)
El estreno en China ha coincidido con una de las «Golden Weeks» por la festividad del 1 de mayo, un periodo clave para la taquilla nacional. En el inicio de este periodo vacacional, la película mantiene un sólido tercer puesto, superada únicamente por dos producciones locales: el thriller Vanishing Point (消失的人 – Xiāoshī de Rén), protagonizado por Zheng Kai, y Cold War 1994 (寒战1994 – Hánzhàn 1994), la esperada precuela de la exitosa saga policial de Hong Kong iniciada en 2012.
De momento, en la página de reseñas más popular de China, esta secuela de la famosa película solo cuenta con un 6,6 de nota, aunque tuvo un sólido arranque el jueves 30 de abril (víspera del festivo) recaudando 2,4 millones de dólares (unos 16,4 millones de yuanes).
Esto es importante porque la primera de la saga obtuvo un notable 8,2 de nota sobre 10 puntos.
Veremos cómo acaba el ranking de taquilla de esta semana festiva del 1 de mayo en China, porque la competencia está siendo inmensa con la cantidad de estrenos que han llegado a las pantallas.
